Se puede definir como una metodología o estrategia utilizada por las organizaciones para identificar los diferentes aspectos que no están funcionando de los diversos procesos y estructuras de cada una de las áreas de la misma con el objetivo de aterrizarlas o alinearlas a la realidad y a los objetivos de estas.
Generalmente es el equipo directivo quien inicia con el proceso de toma de decisiones y estrategias de diseño para posteriormente divulgarlas al resto de los miembros de la organización y que estos puedan llevar a cabo una efectiva ejecución.
A través de este proceso se redefinen los objetivos y estrategias a seguir y se genera un plan de ejecución permitiendo además a los alto directivos tener una visión global como empresa y lo que pasa con ella en tanto al interior de esta como hacia el interior.